Me cambié de blog

Tiene mucho tiempo que no escribo en este blog, y no es porque no me guste escribir; sino porque tengo un nuevo sitio para hacerlo. Seguro se preguntaran cuál es la razón de esa decisión, bueno, pues resulta que este blog contiene entradas/experiencias de mi pasado… algunas algo tormentosas. Actualmente vivo una etapa muy feliz en mi vida y decidí que no quería nada pasado o negativo en mis textos. Por ese motivo decidí iniciar el blog Escenas Textuales. Quizás lo más sencillo era borrar los textos o el sitio, pero la verdad no quise “matarlo”, quizás quien lea lo que hay aquí se identifique y quizás pueda servirle.

Con base en lo anterior, los invito a que chequen mi nuevo blog, y si les gusta se suscriban. Eso sí, les confieso que rescaté unos textos que ya había publicado en La Hilandera, esto porque esos escritos pertenecen a mi felicidad presente.

http://escenastextuales.wordpress.com/

 

Frasecita #7

Hablar es peligroso por una razón importante. La voz humana es como una segunda firma que revela no sólo las intenciones de su dueño, sino también su ambiente social, su grado de educación e intangibles idiosincrasias de carácter que pueden atraer o repeler al pretendiente en un instante.

Anatomía del amor, Helen E. Fisher

Catarsis necesaria 2

Esta madrugada lloré porque me imaginé sin ti y me dolió, porque he sido la persona más injusta contigo, porque a pesar de todo lo que haces siempre tengo que buscar un hilo para correr la media, pareciera que pretendo sabotear mi propia felicidad. Quizás sea mi incredulidad ante tanta dicha, ante  tanto amor que me has brindado incondicionalmente. Yo misma me he reprochado actitudes que he tenido contigo. A veces creo no merecer a un hombre tan increíble como tú.

No sé quién escuchó mis súplicas para encontrar el amor que siempre soñé. Cada día que pasa reconozco lo equivocada que estuve en el pasado, que fue una estupidez haber dicho que había encontrado al amor de mi vida cuando éste sólo me demostraba indiferencia y provocaba mis lágrimas. Sin embargo, agradezco haber perdido ese intento de amor, pues sin duda alguna me esperaba algo mucho mejor, tanto que ahora mis lágrimas son de felicidad.

Necesitas saber que eres una de las personas que más admiro por todo lo que has logrado a base de esfuerzo y sacrificio; te admiro, también, por lo que me has demostrado en tan poco tiempo. No encuentro la forma correcta de agradecerte tanta paciencia a mis cambios de ánimo, pues no sé explicarte si son mis hormonas, si es el calor, si es el frío, si es la mosca, si es porque te extraño, si es mi frustración de no tenerte cerca… no sé qué me pasa.

A pesar de todo lo anterior, NUNCA dudes de lo enorme que es mi amor por ti. Puedes tener plena seguridad de que eres el hombre que más he amado en mi vida, y así seguirá siendo porque provocas mi felicidad cada que cierro los ojos y tu recuerdo aparece, porque sonrío cada que recibo un mensaje tuyo o escucho las canciones que me dedicaste. Estás presente en todo lo que hago.

Ahora que escribo esto para ti, escucho nuestras canciones y vuelvo a llorar porque comprendo que mi amor sí es bien correspondido y eso me hace la mujer más feliz, a pesar de que mi mente me traicione y me haga creer que no lo merezco. En este momento escucho una canción de Joan Sebastian y esta frase es ideal para expresarte lo que siento: “Más allá del sol y más allá de todos mis errores que no les quede duda que tú eres el más grande de todos mis amores”. Te amo.

Inspirar amor

Hay personas que nos inspiran un sentimiento; pero ¿qué es inspirar? En su sentido más esencial es “infundir o hacer nacer el ánimo o la mente afectos, ideas, designios”. Hay muchas personas que nos inspiran alegría, felicidad, tristeza, inseguridad, admiración, entre otros; sin embargo, hay pocas personas que logran inspirarnos amor, mismo que, por su intensidad, catalogamos como “el rey de los sentimientos”.

Aun así debemos preguntarnos ¿qué es el amor? En su concepto básico (del diccionario, pues) es “un sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear. Ya si nos ponemos exquisitos, a la definición de amor le agregaremos detalles que cada uno de nosotros considere necesarios.

De manera personal, considero que el amor se fundamenta en el respeto, la confianza, la comunicación. También agregaría lo que argumenta Erich Fromm en su libro El arte de amar, el conocimiento el uno del otro, la responsabilidad en todas las acciones, así como el cuidado de aquello que amamos.

Hace cuatro meses redescubrí que sí existe un hombre que logra inspirarme amor. Sí, nació el ánimo en mí por volver a amar, ese deseo de unión, de sentirme completa al grado de creer que todo es posible si se trabaja y hace con amor. No voy a negar que, en el primer mes del noviazgo, tuve miedo a varias cosas, a no ser correspondida y –en el peor de los casos– salir lastimada. Pero en poco tiempo descubrí que eso no pasaría, que él era el hombre que había esperado. Y, entonces, Sin miedo a nada decidí continuar conociéndolo, como dice la canción de Alex Ubago: “me muero por conocerte, saber qué es lo que piensas, abrir todas tus puertas y vencer esas tormentas que nos quieran abatir…” Estaba decidida a vivir y afrontar todo lo que esta relación incluyera.

Pasó el segundo mes: más convivencia, más comunicación, más conocimiento… algo crecía, algo que me inquietaba y que me hacía sentir una mentirosa cuando le decía que lo quería, pues esas palabras se reducían, se quedaban pequeñas para lo que pretendía expresar. Era consciente que con defectos y manías lo amaría; así tal cual lo dice la canción de Miguel Bosé, sí, mi amor, “Te amaré hasta el último momento”.

Pasaron los días. La lista de canciones dedicadas cada vez fue más grande. Otra vez más comunicación, más conocimiento, algunas discusiones y la conciencia de que todo eso conforma una relación. Llegó el tercer mes, y con él la canción de Noel Schajris, Momentos, pues resumía todas las canciones, la película de UP, los mensajes, los detalles, las diferencias, todo ese cúmulo de momentos que me harían decirle “te elegiría a ti, de nuevo a ti, amándome, tan sólo esos momentos son los que llevo dentro de mí…”

carlDespués vino más convivencia: vernos, besarnos, conocernos en cualquier circunstancia, sorprendernos con toda clase de detalles. Las pláticas más serias aparecieron, hablar de compartir nuestras vidas, del amor y la confianza que nos tenemos; además de la seguridad y firmeza para reconocer de manera tajante que él es el amor de mi vida. No ha importado si el resto piensa que es poco tiempo para amar,  sólo tú y yo sabemos la magnitud de nuestro amor, que no requerimos que pasen meses o años para que el amor “nazca”.  Por eso, hoy que cumplimos cuatro meses te vuelvo a repetir que –como dice Carlos Vives– contigo Volví a nacer y sí, QUIERO CASARME CONTIGO.